Alimentación sana

Alimentación sana


Las estadísticas mundiales muestran que 2.100 millones de personas son obesas o tienen sobrepeso, lo que representa 30% de la población mundial. Entre niños y adolescentes, la obesidad también creció. En los países desarrollados, en 2013, 23,8% de los niños y 22,6% de las niñas presentaban obesidad y, en los países en desarrollo, este índice es de 12,9% para niños y de 13,4% para niñas. Las conclusiones son de una investigación del Instituto de Medición y Evaluación Sanitaria (HME), de la Universidad de Washington, en los EE.UU., con 188 países, incluyendo el Brasil.


Orientación

Los adventistas creen que una alimentación sana involucra dos aspectos: evitar los alimentos que perjudican al organismo y usar con moderación los alimentos que son beneficiosos, destacando la alimentación vegetariana rica en fibras y nutrientes encontrados en los alimentos integrales.

En cuanto a lo que debe ser evitado están las bebidas estimulantes como las energizantes, el té, el café, el mate, las drogas lícitas como el alcohol y el tabaco en todas sus variantes y algunos tipos de alimentos.


Sugerencias prácticas de alimentación sana

Ingiera tres comidas al día en horarios regulares, con intervalo de 5 horas entre cada una, como mínimo.
Aprenda a relajarse antes de las comidas y evite comer con ansiedad.
Coma lentamente, masticando muy bien y saboreando los alimentos.
Tome de seis a ocho vasos de agua por día, en los intervalos entre las comidas.
Evite tomar líquidos durante las comidas. Respete el intervalo de 30 minutos antes o 2 horas después, para evitar la distensión del estómago y la dilución de las enzimas digestivas.
Inicie el almuerzo por la ensalada cruda con condimentos naturales como limón, ajo, cebolla y hierbas aromáticas.
Inicie el desayuno y la cena por las frutas.
Reduzca la cantidad de aceite en la preparación de los alimentos.
Substituya las frituras por alimentos asados y cocidos.
Prefiera alimentos naturales e integrales, evitando los refinados y procesados.
Priorice el consumo de frutas, verduras y legumbres.
Procure variar los alimentos en su día a día, haciendo un plato colorido.
Use la sal con moderación. Evite usar el salero en la mesa.
Adopte los siguientes principios para elegir los alimentos: variedad, calidad, moderación y abstinencia.